Los Abrazafarolas del Infierno: capítulo 14

“Enterradme en el mar
donde no se me aparezcan
fantasmas asesinados.
Si me agito entre las olas,
ningún cadáver reposará sobre mí.”

(The Pogues)

cap-14
¿Ya está? ¿Esto ha sido todo? Acabo de recibir un balazo en el corazón y alguien me ha arrojado por la borda. ¡No me jodas! El hijoputa de Pedrito ya podía haber terminado bien su trabajo y evitarme este sufrimiento, ¿no? Pero qué va: tengo una bala en el corazón, todavía no estoy muerto y me sigo hundiendo porque no sé nadar… ¡¡¡Qué  angustia, se me está acabando el aire y necesito respirar, joder!!! Me ahogo, el agua está congelada y tengo mucho frío. Acabo de inhalar agua sin darme cuenta y me entra la tos. Me sigo hundiendo y todo está muy oscuro. Siento como que estoy llorando. El pecho me arde… y aunque todo se desvanece me siento, no sé… ¿en paz? Sí, me siento en paz. Un momento: ¿esto no lo he vivido yo antes? ¿sigo soñando? ¿No estaba yo con Susy a bordo de un caza del Infierno? Pues parece ser que no: estaba soñando que volvía al mundo de los vivos para dar un concierto antes de que el Infierno invadiera la tierra y luego me escapaba con una tal Susy. Porque… ¿se puede soñar cuando te mueres? ¿En eso consiste todo? ¿En que abandonas tu cuerpo y tu alma se pone a soñar? Nada más lejos: de repente siento que viajo a toda velocidad por un túnel que se bifurca; no percibo mi cuerpo, pero de alguna manera noto la presencia de otros como yo avanzando por ese túnel. Sin poder elegir ninguno de los dos caminos, lo que sea que soy gira hacia la izquierda y atraviesa un túnel con llamas. Veo una enorme torre con forma de estrella de cinco puntas, e instintivamente busco una puerta para poder entrar. Una vez dentro, me encuentro en una sala llena de miles de personas con pinta de haberse muerto y con un interminable mostrador al fondo. Estoy feliz de volver a sentir de nuevo mi cuerpo y veo que llevo la misma ropa ensangrentada.
-Bienvenido al Infierno -me dice una chica bajita, morena y de pelo largo que lleva un hacha clavado en medio de la frente. Lleva unos cuernos de plástico atornillados a la cabeza y un traje de chaqueta y falda con un tridente bordado.
-Aupa -le respondo.
-Buenos días. Se acaba usted de morir y estamos encantados de poder contar con una persona como usted entre nosotros. Recoja un número de cualquiera de las máquinas de la sala y se le atenderá en breve para asignarle un trabajo relacionado con sus aptitudes y una vivienda. No olvide recoger también de dichas máquinas unos cuernos autoatornillables, ya que su uso en el Infierno es obligatorio a partir de ese momento.
-Mmm… vale, eskerrik asko.
Un momento: yo estoy bastante seguro de haber vivido esto antes. ¿Estoy soñando con ello otra vez? ¿Dónde estoy?

Nota 1: el autor no se responsabiliza de sus propias opiniones. La novela online por entregas “Los Abrazafarolas del Infierno” es un texto de ficción. Cualquier relación con la realidad es pura coincidencia.
Nota 2: ¿quieres leer el siguiente capítulo? Haz click aquí.
Nota 3: ¿se te ha olvidado quién era alguno de los personajes o de qué iba esto? Aquí va un listado y el prólogo de la historia.
Nota 4: el Photoshopeo es de un servidor.

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