Los Abrazafarolas del Infierno: capítulo 6

“Y tú me agitaste toda la noche.
Sí, tú me agitaste toda la noche.
Tal y como he dicho me dejaste exhausto,
tú me agitaste toda la noche.
Me pegaste un buen repaso y tú
me agitaste toda la noche.
(AC/DC)

cap 6

A pesar de la resistencia de los desconocidos materiales empleados en su construcción, todo el interior del caza del Infierno tiene un paradójico aunque elegante aspecto de plástico rojizo. Detrás de los asientos de una cabina diseñada para cuerpos y manos de Homo Maximus, se accede a la sala de descanso: una vez allí y a través de otra puerta, dicho habitáculo comunica con la sala de máquinas, mientras que en el suelo, hay una trampilla que Susy y yo todavía no hemos conseguido abrir. La sala de descanso de la nave cuenta con una litera de dos camas de 3,5×2 metros (una de ellas ha sido muy utilizada últimamente) y un montón de armarios empotrados con raciones de comida, botiquines, dos lanzallamas de mano, municiones para los rifles láser y extraños dispositivos con utilidades desconocidas. ¿A que no se me daría mal vender cazas? Con lo feliz que estoy ahora mismo, sería capaz de venderles uno hasta a los Largos a los que se lo hemos robado. Llevamos muy poco tiempo a bordo y ya está todo lleno de envoltorios de comida y preservativos usados llenos de mi inquietante y negro semen: vamos, que llevo dos días dale que te pego con una de las personas más maravillosas que he conocido… Lo que ahora no entiendo, es por qué al despertarme me he levantado de la cama con los dolores y escalofríos más horribles que he tenido nunca.

cap 6 bis

-¿Qué te pasa, Koldo? Tienes un aspecto horrible -me dice Susy medio dormida.
-Estoy fatal. Después de despertarme en el Hospital de Basurto a causa de la sobredosis de agua bendita de Nochevieja, pensaba que ya me había desenganchado. Aunque desde ayer, cada vez que nos enrollamos, un par de horas después he empezado a notar algún escalofrío que otro… No entiendo nada, pero vuelvo a tener el mono. ¡Como no me meta agua bendita pronto, me va a dar algo! ¡¡¡El agua bendita es muchísimo más adictiva que el caballo, joder!!! -le digo mientras busco en los armarios empotrados y empiezo a tocar todos botones de los aparatos- ¡¡¡Estos hijos de puta tienen que tener algo por aquí!!! ¡¡¡Argh, me quiero morir!!!
-No digas eso, Koldo. Yo al final he conseguido dejar la farla y el alcohol… o al menos eso creo -me dice Susy quitándose la ropa. Joder, es preciosa, pero ahora no estoy como para darle al tema. ¡¡¡Me encuentro fatal!!!
-Susy, lo siento mucho… ya sé que te apetece, pero creo que no me has entendido bien.
-Ya sabes que siempre me apetece contigo, pero ahora escúchame bien: si me me haces un cunnilungus, estoy segura de que te vas a sentir mejor.
-¿Estás loca? ¡¡¡Tengo el mono y necesito meterme agua bendita!!! Después de eso nos enrollamos y hacemos lo que tú quieras…
-¡¡¡Que me comas el coño, joder!!! ¡Hazme caso, que ya sé de lo que estoy hablando!
-Vale vale. De acuerdo… -le contesto a Susy entre temblores. Aunque me duele todo el cuerpo, no sé por qué soy incapaz de negarme y me pongo a ello en seguida. Todavía no se lo había hecho nunca y espero que disfrute con ello, así que saco todas las fuerzas que me quedan y me pongo a acariciar sus muslos con suavidad mientras deposito mis labios entre su peculiar arbusto canoso.
-Hummm… -gime ella-. No va mal, punk-rocker… no va maaaaaaal. ¡Hummmmmm!
-¿Te gusta? -le pregunto mientras empiezo a sentirme un poco mejor.
-Hummm… sigue, por favor. Sigue… -me responde. Es curioso, porque no solamente se me está pasando el mono de agua bendita, sino que estoy empezando a sentir el subidón más increíble de mi vida. Creo que estoy alucinando, porque me ha parecido oir las voces de Jon y Nuño como si estuvieran aquí mismo. ¡Joder, esto es mil veces mejor que todo el jaco que me metí cuando estaba vivo! ¡¡¡Mucho mejor que todo el agua bendita de la Basílica de Begoña!!! ¡¡¡¡Esto es la ostiaaaaaaa!!! -digo antes de desmayarme entre las piernas de Susy.
-Aupa. Egun on, ¿eh? -dijo el batería de mi grupo saliendo por la trampilla del suelo-. Barkatu. Ya sentimos interrumpir…
-Aupa Koldo y compañía -dijo el bajista de Los Abrazafarolas del Infierno asomando también el careto-. Un par de Largos nos habían cogido prisioneros en el Casco y creo que habéis abierto la puerta de la celda tocando algún botón o algo…
-Hummmmmm… ¡¡¡Ahhhh!!! ¿Quiénes sois y que estáis haciendo aquí? -dijo Susy.

En aquel momento y utilizando su dispositivo de camuflaje, una pequeña nave fuertemente armada seguía a distancia al caza robado por Koldo y Susy en su aparentemente predecible ruta hacia la Galaxia de la Guadaña…

Nota 1: el autor no se responsabiliza de sus propias opiniones. La novela online por entregas “Los Abrazafarolas del Infierno” es un texto de ficción. Cualquier relación con la realidad es pura coincidencia.
Nota 2: ¿quieres leer el siguiente capítulo? Haz click aquí.
Nota 3: ¿se te ha olvidado quién era alguno de los personajes o de qué iba esto? Aquí va un listado y el prólogo de la historia.
Nota 4: las ilustraciones son de Félix Vinagre.

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